Estas condiciones
especiales le han permitido a Chile mantener
un alto grado de control con respecto
a las prácticas del uso del suelo
seguidas por sus productores, así como
las condiciones dentro de las áreas
de empaque.
Esto significa
que sólo hay un uso mínimo
y muy racional de complementos agrícolas,
y que las exigencias internacionales
con respecto a su uso son respetadas
a cabalidad. Además, los esfuerzos
realizados por el Servicio Agrícola
y Ganadero (una división del Ministerio
de Agricultura) para salvaguardar las óptimas
condiciones fitosanitarias del país
han llevado a la creación de normas
y procedimientos rutinarios en todos
los pasos fronterizos.
Esto, sumado
con el compromiso de los mismos productores
y exportadores, ha consolidado la reputación
de Chile como un país “seguro
fitosanitariamente” entre todos
los mercados que reciben fruta chilena.
El reconocimiento por parte del mercado
internacional de la existencia de áreas “libres
de mosca de la fruta” dentro de Chile
ha significado un gran avance para el empuje
al sector exportador, ayudando a consolidar
e incrementar la presencia de fruta chilena
en diversos mercados en todo el mundo.
Esto ha llevado
a la eliminación de algunas restricciones
fitosanitarias, lo que reduce los costos
de exportación y aumenta las oportunidades
de competir en los mercados. Por otro
lado, esto ayuda a aumentar la variedad
en las exportaciones de frutas y vegetales. |